Fuera de proporción:

la detención migratoria de ecuatorianos en los Estados Unidos

Un análisis de datos oficiales revela en qué Estados los ecuatorianos concentran una proporción inusualmente alta de detenciones del ICE.

Fotografía tomada de Infobae

Fotografía tomada de Infobae

Por Yalilé Loaiza y Esteban Cárdenas

En cinco estados de Estados Unidos, los migrantes ecuatorianos son detenidos entre dos y cinco veces por encima de lo que su presencia demográfica permitiría anticipar. 

En Nueva York, New Jersey, Pennsylvania, Minnesota y Massachusetts, la población de ecuatorianos indocumentados es menor que la de otras nacionalidades –como la mexicana, brasileña o salvadoreña– y, pese a eso, Ecuador se cuenta entre las primeras cinco nacionalidades con mayor número de detenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), entre el 2023 y el 2025. 

El patrón inusual no se replica a escala nacional. Cuando se analizan los datos de todo el país, hay una proporción entre el porcentaje de detenciones y el porcentaje de ecuatorianos indocumentados. Sin embargo, en los cinco estados mencionados, los números muestran una exposición mayor a arrestos migratorios, cuya causa no se puede inferir únicamente desde las cifras.

Para este análisis, Ecuador Chequea utilizó varias bases de datos de acceso público, oficiales y de organizaciones especializadas en migración de Estados Unidos, entre estas las  Operaciones de Detención y Deportación (ERO) del ICE; las estimaciones por estado y nacionalidad de la población migrante indocumentada del Migration Policy Institute (MPI) y la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo de Estados Unidos. Los cálculos de las tasas de detenciones fueron verificados internamente y revisados por un matemático externo.

¿Qué dicen los números?

Massachusetts

Massachusetts es uno de los estados donde la desproporción salta a la vista. En este territorio del noreste de Estados Unidos, los ecuatorianos representan cerca del 2% de la población migrante no autorizada, pero concentran alrededor del 11% de las detenciones registradas por el ICE en el período analizado.

La relación entre ambos porcentajes indica que los ecuatorianos están siendo detenidos más de cinco veces por encima de lo esperable según su peso demográfico. Ecuador no figura entre las cinco nacionalidades con mayor población indocumentada en el estado y, aun así, supera en detenciones a comunidades significativamente más numerosas, como El Salvador y Honduras.

El contraste se vuelve más evidente al observar el comportamiento de otras nacionalidades. Brasil, que es la principal población indocumentada de Massachusetts, lidera las detenciones de forma coherente con su tamaño poblacional. Este patrón refuerza que la sobrerrepresentación ecuatoriana no responde al volumen de la comunidad, sino a una dinámica distinta de detención.

Minnesota

Minnesota se ha convertido en uno de los focos más visibles del fenómeno. En este estado del medio oeste, que ha concentrado atención internacional por recientes operativos migratorios y protestas ciudadanas, los ecuatorianos aparecen detenidos muy por encima de lo que su presencia demográfica permitiría anticipar. Aunque constituyen una fracción reducida de la población del estado, concentran aproximadamente una cuarta parte de las detenciones del ICE.

Incluso bajo una comparación más estricta —limitada solamente al universo de migrantes indocumentados— la sobrerrepresentación persiste. Los ecuatorianos representan alrededor del 6% de la población migrante no autorizada de Minnesota, pero concentran cerca del 26% de las detenciones, es decir, más de cuatro veces por encima de lo esperable de acuerdo al tamaño poblacional. Con estas cifras, Ecuador se ubica como la segunda nacionalidad más detenida en el estado, solo por detrás de México.

La comparación con otras nacionalidades demuestra el patrón. Guatemala, con un peso demográfico similar, concentra un porcentaje de detenciones acorde a su tamaño, mientras que Honduras aparece incluso subrepresentada. En Minnesota, la frecuencia con la que se detiene a ecuatorianos es mucho mayor que la observada en otras comunidades migrantes con mayor presencia poblacional en el estado..

Pennsylvania

En Pennsylvania, la desproporción es menos extrema, pero igualmente consistente. Los ecuatorianos concentran algo más del 6% de las detenciones del ICE, pese a que constituyen aproximadamente el 2% de la población migrante no autorizada. Esta diferencia implica que los ecuatorianos son detenidos alrededor de tres veces más de lo que su presencia poblacional permitiría prever.

Aunque Ecuador no es la nacionalidad con mayor número absoluto de detenciones en el estado, la comparación demográfica revela una anomalía. Los principales grupos de población indocumentada en Pennsylvania son México, República Dominicana, Guatemala y Honduras, mientras que Ecuador se sitúa por debajo en términos de tamaño poblacional.

Aun así, los ecuatorianos ingresan en el grupo de las cinco nacionalidades con más detenciones, superando incluso a Brasil, cuya población indocumentada es mayor. Mientras México y Guatemala presentan patrones de detención consistentes con su presencia en el estado, Ecuador muestra una sobrerrepresentación clara.

Nueva York

Nueva York concentra uno de los contrastes más llamativos. Según las estimaciones del Migration Policy Institute, los ecuatorianos en Nueva York representan cerca del 11% de la población migrante no autorizada del estado. Sin embargo, según datos oficiales, concentran alrededor del 30% de las detenciones del ICE registradas en el período analizado.

Esta diferencia implica que los ecuatorianos son detenidos casi tres veces más de lo que su peso dentro de la población indocumentada sugeriría, consolidando un patrón de sobrerrepresentación sostenido en uno de los estados con mayor población migrante del país.

La anomalía se vuelve más evidente al compararla con otras nacionalidades. Aunque México cuenta con una población indocumentada mayor que la ecuatoriana, concentra apenas el 7,7% de las detenciones del ICE. Guatemala, República Dominicana, Colombia y Venezuela presentan poblaciones similares o superiores, pero registran porcentajes de detención mucho menores. En Nueva York, Ecuador es la única nacionalidad detenida a más del doble de lo que estadísticamente se pudiera esperar.

Nueva Jersey

En Nueva Jersey, los ecuatorianos son detenidos alrededor del doble de lo que su presencia poblacional anticiparía. Esta comunidad representa aproximadamente el 8% de la población migrante no autorizada, pero concentran en torno al 16% de las detenciones del ICE.

El patrón se mantiene al comparar con otras nacionalidades como México y Guatemala, que tienen mayor peso dentro de la población indocumentada del estado, muestran porcentajes de detención prácticamente proporcionales a su tamaño. Honduras, pese a contar con una población indocumentada comparable a la ecuatoriana, aparece claramente subrepresentada en los registros de detención.

En Nueva Jersey un ecuatoriano tiene aproximadamente el doble de probabilidad de ser detenido por el ICE que migrantes de nacionalidades con mayor presencia en ese estado.

A diferencia de los estados donde se observa una sobrerrepresentación marcada, en California y Florida los registros del ICE muestran un patrón distinto. En ambos territorios, los ecuatorianos constituyen menos del 1% de la población migrante no autorizada y su peso dentro de las detenciones se mantiene en niveles acordes con esa proporción.

Estos casos funcionan como contraste dentro del análisis general: muestran que la sobrerrepresentación de ecuatorianos no responde a una tendencia nacional, sino a dinámicas específicas en determinados estados.

La sobrerrepresentación de ecuatorianos detenidos sucede cuando la solidez del vínculo entre Ecuador y Estados Unidos es evidente, según han destacado ambos países. El 29 de marzo de 2025, en una visita oficial a Miami, el presidente Daniel Noboa indicó, a la comunidad migrante en esa ciudad, que su gobierno logró excluir a Ecuador de la lista de prioridad de deportaciones. “Establecimos una relación sincera con EE.UU.”, dijo el mandatario y agregó: “Nuestra política es tener una buena relación con los Estados Unidos”.

La estrecha relación también se ha observado en las visitas estadounidenses oficiales de alto nivel, como las dos realizadas por Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS por sus siglas en inglés), bajo cuya jurisdicción está el ICE. Tras su visita de noviembre de 2025, Noem publicó en X que: “Ecuador ha sido un excelente aliado de Estados Unidos en nuestra labor para detener la inmigración ilegal…”. 

Antes, en agosto del mismo año, la secretaria del DHS resaltó el compromiso de Ecuador “con el intercambio de información” y aseguró que, dicha colaboración, “ha tenido un impacto drástico” en la seguridad estadounidense. La funcionaria indicó que “de 2022 a 2024, más de 272.000 ecuatorianos fueron interceptados en nuestra frontera sur. Desde que Trump asumió el cargo, esa cifra se ha reducido a tan solo 3.428”. La migración y la cooperación son un tema recurrente en los pronunciamientos de Noem sobre Ecuador.

Pese a la relación diplomática, la experiencia de los ecuatorianos migrantes es distinta.

El 21 de enero de 2026, un niño de cinco años vestido con un gorro tejido de conejo y una mochila del hombre araña fue noticia mundial. El ICE lo había detenido junto a su padre en Minnesota. Ambos fueron trasladados a un centro de detención en Texas, a más de 2.400 kilómetros de su hogar. La indignación sobre el caso tuvo particular repercusión en Ecuador, pues Liam Conejo y su padre emigraron desde ese país.

Un día después, lo mismo sucedió con otros ecuatorianos en el Minneapolis: Alex Tipán y su hija Chloe de dos años, también fueron interceptados por el ICE.

Para el 23 de enero, Joffre Jara, de 19 años, corrió con la misma suerte que sus connacionales. Tres casos, en tres días, solo en Minnesota. 

Tanto Liam como su padre, así como Chloe Tipan, ya fueron liberados y están de regreso con sus familias en Minneapolis. El padre de la pequeña sigue detenido, según los reportes de medios locales.

La frecuencia en esos casos no fue lo único que levantó las alertas. El 27 de enero, un agente de ICE intentó ingresar al Consulado de Ecuador en Minneapolis. El personal consular evitó que el oficial ingresara “garantizando la protección de los ecuatorianos” que estaban en la sede, según informó la Cancillería en un comunicado en el que también anunciaba la presentación de una nota de protesta ante la Embajada de los Estados Unidos en Quito.

En ese contexto, ¿qué mecanismos de seguimiento, protección consular y defensa de derechos humanos están siendo activados y con qué resultados? Ecuador Chequea envió un pedido de pronunciamiento a la Cancillería ecuatoriana y se encuentra a la espera de una respuesta.

Lo que sigue siendo una pregunta abierta para las autoridades ecuatorianas,  resulta más claro desde una mirada experta. Para el internacionalista y académico Esteban Santos, el patrón de sobrerrepresentación que muestran los datos obliga a distinguir entre dos planos distintos: la cooperación bilateral entre Estados y la protección de los derechos humanos de los migrantes. “Una cosa es la cooperación comercial o en seguridad, y otra muy distinta es una posible violación a normas internas o internacionales de derechos humanos”, explicó en entrevista con Ecuador Chequea.

Santos subraya que, indiferentemente de la situación migratoria —regular, irregular o en proceso de regularización—, Ecuador tiene la obligación de brindar asistencia consular permanente a sus connacionales: “El Ecuador tiene que mostrarse siempre abierto a prestar ayuda migratoria a cualquiera de sus nacionales, 24/7, sin importar su condición”. Además, el experto reitera que Estados Unidos es parte de compromisos internacionales que protegen derechos básicos de las personas detenidas.

“El Ecuador tiene que mostrarse siempre abierto a prestar ayuda migratoria a cualquiera de sus nacionales, 24/7, sin importar su condición
Esteban Santos, internacionalista

Santos también explica que la respuesta estatal no debe limitarse a casos individuales, sino que puede escalar al plano diplomático. El envío de una nota de protesta, como ocurrió tras el intento de ingreso de un agente del ICE al Consulado de Ecuador en Minneapolis, es, a su criterio, una acción correcta y compatible con el mantenimiento de buenas relaciones bilaterales. Santos sostiene que esas acciones no impiden “seguir teniendo las mejores relaciones con Estados Unidos, pero sí marca un límite claro”.

Para el internacionalista, la información estadística sobre detenciones desproporcionadas puede ser utilizada como señal de alerta diplomática: “Mostrar, con datos, que los ecuatorianos están siendo detenidos varias veces más que poblaciones mucho más grandes es una advertencia clara”, explicó, y añadió que eso abre la puerta a consultas formales sobre cómo se están aplicando los operativos migratorios en ciertos estados, sin que ello implique una ruptura ni un enfrentamiento político.

Aunque los datos no explican por sí solos por qué los ecuatorianos aparecen detenidos de manera desproporcionada en ciertos estados; sí plantean una pregunta que trasciende las cifras: qué tan efectiva está siendo la protección consular y diplomática del Estado ecuatoriano cuando la cooperación bilateral no se traduce en garantías concretas para sus migrantes. En un contexto de relaciones calificadas como sólidas por ambos gobiernos, la distancia entre el discurso oficial y la experiencia de los connacionales detenidos sigue siendo un punto que demanda respuestas, seguimiento y acciones verificables.

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